En el Foro de Bitacorae hemos colgado una pequeña orientación para que puedas tener GRAvatares en tu blog creado con Bitacorae.
Puedes ver el tópico haciendo click aquí.
¿Que todavía no sabes qué es un GRAvatar?
Puedes verlos en acción en cualquier post de este blog que tenga comentarios. También escribí algo sobre el tema hace unos días.
Por cierto. ¡¡¡ FELIZ AÑO NUEVO 2005 !!!
Bitacorae empieza a moverse muy deprisa. En los dos últimos días, 60 nuevas Bitácoras con Bitacorae. ¿No está mal, no?
Y desde hoy, foro especial para Bitacorae. Empiezan las primeras preguntas, y las primeras respuestas.
Y desde hace tan sólo unos minutejos, tengo el honor de ser uno de los moderadores. Modo_Agradecido: ON.

Y ha sido de la manera más tonta. Que casi mejor no os cuento. Pero ahí está.
Así que desde ahora intentaré enviar anotaciones con las preguntas más interesantes y las respuestas que se den a las mismas.
Gracias, José Luís.
Salvo mi madre y mi abuela, nadie se ha acordado -de momento- de que hoy es mi onomástica. Claro, todos estáis pensando en las uvas y el cava de mañana… No, si yo lo entiendo…. a ratos…
RAÚLEs contracción de las formas germánicas Radulfo, Rodulfo y Rodolfo, que tienen en común la raíz hrod, que significa “glorioso”, con la terminación probable de wolf (lobo) con todas sus connotaciones. Estos nombres tendrían por tanto en común la idea de hombre que se hace acreedor al reconocimiento de los demás y a la gloria, por cultivar las virtudes que hacen del lobo un animal temible para sus enemigos, pero profundamente fiel con los suyos, capaz de mantener y respetar la jerarquía; de trabajar en equipo; de distribuir con equidad y de partirse el alma por defender a los miembros de su manada. La forma contracta Raúl está documentada desde el siglo X. En los países de habla hispana ha desplazado recientemente casi del todo a la forma de Rodolfo, que tuvo desde el tiempo de los visigodos hasta el pasado siglo, una regular expansión.
San Raúl es un monje cisterciense de origen inglés del que sabemos que en 1131 fundó el monasterio de Vaucelles (cerca de Cambrai, Francia). Fue discípulo de san Bernardo de Claraval, el gran reformador de la vida monástica, por lo que puso su monasterio bajo las nuevas reglas, contribuyendo a la regeneración de la vida eclesiástica. Su rectitud y su austeridad le valieron ser elevado al honor de los altares. Los que llevan el nombre de Raúl celebran su onomástica el 30 de diciembre, día en que la Iglesia conmemora a este santo.
Se conoce con el nombre de Raúl, entre los numerosos Rodolfos que lucharon en la configuración política de Europa, a Rodolfo de Borgoña (muerto en Auxerre en 936). Fue rey de Francia cuando la corona era más bien honorífica (al rey, como los caballeros de la Tabla Redonda, lo consideraban primus inter pares = el primero entre iguales). Fue coronado Raúl de Borgoña en 923, después de la batalla de Soissons, en la que pereció Roberto, justo después de su consagración como rey en Reims, precisamente gracias a la influencia del hijo de éste, que no quiso participar en las guerras en que estaban enzardados los grandes vasallos por romper sus lazos de vasallaje. En plena efervescencia feudal, la autoridad del rey era duramente contestada. Formó Raúl una coalición con sus vasallos más poderosos para luchar contra los normandos, que estaban castigando duramente los señoríos de Francia. Confiaba que contribuiría a cohesionarlos la lucha de todos por una causa común. Pero le traicionó el duque de Francia, que se había aliado con Rollón, jefe de los normandos. Fue vencido y herido Raúl cerca de Arras y su ejército dispersado. Tuvo que pagar muy cara la paz.
Existe en Oceanía, en el pequeño archipiélago de Kermadec, dependiente de Nueva Zelanda, una isla llamada Raúl (y también Sunday). Tiene unos 40 km2 de superficie y es la mayor del grupo. Es prácticamente toda ella un volcán cubierto de vegetación (524m de altura) en cuyo centro se abre un ancho cráter. Hay otro cráter que forma un lago, humeante con frecuencia. Las costas son abruptas y en ellas se abren pequeñas calas. Todo un hallazgo, que junto con la historia del rey Raúl y el significado del nombre, lo hacen de muy buen llevar.
Montse se hace eco de unas declaraciones vertidas en El Mundo por el profesor Rafael Navarro-Valls, catedrático de Derecho en la Universidad Complutense de Madrid y secretario general de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, en que analiza el dictamen del Consejo de Estado sobre el anteproyecto de ley del gobierno en materia de derecho a contraer matrimonio, y dice ser el primer comentario hecho con la ley en la mano.
Mucha gente se ha sorprendido por la postura expresada por el Consejo de Estado a este parecer, puesto que critica abiertamente al Gobierno por querer legislar sin atender a razón alguna. La posición jurisprudencial del Tribunal Constitucional y la del Tribunal supremo es clara desde hace ya muchos años [SSTC 184/1990, 29/1991, SSTS 11 de Diciembre de 1992, 18 de Mayo de 1992…], a saber
1.- Existe un derecho reconocido constitucionalmente al matrimonio entre hombre y mujer, que es el regulado en las normas civiles.
2.- No existe un derecho constitucionalmente reconocido al matrimonio entre personas del mismo sexo.
3.- El legislador, dentro de su libertad de decisión, y partiendo de la diferencia evidente de las situaciones de partida, puede legislar de manera diferente, puesto que no se quebraría en ningún momento el Principio de Igualdad reconocido en el artículo 14 CE.
4.-Pero no perdamos de vista que optar por una legislación distinta a la del matrimonio no implicaría necesariamente quedarse en el ámbito de la regulación de las uniones more uxorio, puesto que si el legislador quiere diferenciar
una nueva institución alejada tanto del matrimonio como de estas uniones, en su mano está el hacerlo, y siempre dentro del marco constitucional.
Que el ZGobierno decida legislar sobre la materia me parece perfecto. Pero las cosas hay que saber hacerlas, y cuando la práctica totalidad de las voces expertas en la materia desaconsejan seguir el camino de la equiparación por las buenas, por algo será. Una regulación hecha de cualquier forma, y sin haber estudiado las consecuencias a medio y largo plazo que va a tener, no sólo resultará ineficaz, sino que no contentará a los colectivos implicados, que se sentirán tratados con cierto desprecio porque la norma que debía alterar sus status quo jurídicos ha sido creada a lo como quiera, y no ha sido analizada con seriedad y calma, como aconseja el Consejo de Estado.